El Centro Nacional de las Artes de Bogotá convertirá septiembre en un punto de encuentro para distintas corrientes del jazz y otras músicas del mundo. La programación, que se extenderá hasta el 27 de septiembre, reunirá a artistas de Brasil, Países Bajos, Italia, Costa de Marfil y Colombia, con conciertos en el Teatro Colón, la Sala Fanny Mikey, la Sala Delia Zapata y la Plazoleta del CNA.
Una agenda que amplía las fronteras del género
La temporada comenzará el 4 de septiembre con Emergentes Jazz, una jornada dedicada a nuevas propuestas colombianas. El programa continuará con el brasileño Davi Fonseca, quien presentará Viseira, su segundo álbum. La presencia nacional también incluirá a Victoria Sur y Nicolás Ospina, en una presentación que pondrá en diálogo la canción latinoamericana con los recursos de improvisación y exploración propios del jazz.
Más que concentrarse en un único estilo, la agenda utiliza el jazz como lenguaje de conexión. En sus diferentes conciertos aparecen el reggae africano, la música clásica, el bolero, la cumbia, el currulao, el bullerengue, la salsa y las tradiciones sonoras del Caribe y el Pacífico. Esa amplitud permite que el público se acerque al género desde rutas distintas, sin limitarlo al formato convencional de un cuarteto o una big band.

De Louis Armstrong a Chick Corea
El 11 de septiembre, el violinista italiano Luca Ciarla llegará a la Plazoleta del CNA con una propuesta que combina jazz, música clásica y músicas del mundo. Ciarla ha presentado su trabajo en cerca de 70 países y ofrecerá un concierto de entrada libre, una condición que facilita el acceso a una de las presentaciones internacionales de la temporada.
Al día siguiente, el trompetista neerlandés Michael Varekamp y The Legends rendirán homenaje a Louis Armstrong con Louis!. El espectáculo recorrerá la vida y la obra de Satchmo mediante canciones como Summertime, Mack the Knife y What a Wonderful World. El tributo no solo recupera piezas conocidas: también reivindica la influencia de Armstrong en la consolidación del jazz como una música de alcance global.
La participación de Países Bajos continuará el 20 de septiembre con Rembrandt Trio. La agrupación celebrará dos décadas de trayectoria mediante un tributo a Chick Corea, combinando composiciones del pianista estadounidense con nuevas obras de Rembrandt Frerichs. La propuesta plantea una lectura contemporánea del legado de Corea y muestra cómo su repertorio sigue funcionando como punto de partida para nuevas composiciones.
El escenario como espacio de diálogo cultural
La misma fecha tendrá una dimensión especialmente colombiana. Anamaría Oramas llevará a la Plazoleta del CNA una creación que relaciona los ritmos festivos del Caribe con las sonoridades y los rituales del Pacífico. La presentación acompañará los Mercados Campesinos del domingo, una articulación que vincula la actividad artística con la vida comunitaria y la circulación de productos y saberes regionales.
El componente internacional alcanzará uno de sus momentos principales el 24 de septiembre con Tiken Jah Fakoly. El músico de Costa de Marfil presentará Braquage de pouvoir, su undécimo álbum, dentro de una trayectoria marcada por la relación entre reggae, crítica social y activismo. La boletería para este concierto ya está agotada, una señal del interés que despiertan en Bogotá los artistas africanos con reconocimiento internacional y discursos vinculados a la realidad política.
Un cierre entre la experimentación y la memoria
El 26 de septiembre, Jam Atípico Nacional, de Cali, llevará a la Plazoleta una mezcla de ritmos del Pacífico, salsa y jazz, también con entrada libre. Más tarde, Buika se presentará junto con la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia en Buika, Experiencia Sinfónica 2026. El repertorio recorrerá el latin jazz, el bolero, la música clásica y algunas de las canciones más reconocidas de la artista, en un formato que amplía las posibilidades de colaboración entre una voz de fuerte identidad interpretativa y una formación sinfónica.
La temporada finalizará el 27 de septiembre con Urpi Barco y Golondrina, su cuarto lanzamiento discográfico. El proyecto rendirá homenaje a las mujeres del jazz colombiano y explorará la relación entre cumbia, currulao, bullerengue y jazz, con recursos vocales contemporáneos y el uso de lenguas indígenas.
La programación combina conciertos gratuitos y funciones con boletería disponible en Tuboleta. Esa diferencia de acceso será determinante para el alcance de la temporada: mientras las actividades abiertas pueden atraer públicos ocasionales y fortalecer el vínculo del CNA con el espacio público, los conciertos de mayor demanda dependen de la capacidad de las salas y de la compra anticipada. En conjunto, la agenda propone entender el jazz no como una tradición aislada, sino como una plataforma para conectar geografías, generaciones y memorias musicales diversas.
