Setcases celebrará los días 19 y 20 de septiembre una nueva edición de su Feria de la Seta, una cita con más de tres décadas de trayectoria que reunirá divulgación micológica, productos artesanales y cocina de montaña en el corazón del Ripollès. La programación se desarrollará principalmente entre la Plaza Verde y la Sala de Estudios, aunque la actividad se extenderá por buena parte del municipio, situado en el entorno del Valle de Camprodon y próximo a las rutas que conducen al Valle de Núria.
El recinto permanecerá abierto de 10:00 a 18:00 horas durante las dos jornadas. El acceso a la feria, a las muestras micológicas y al mercado será gratuito, una fórmula que permite combinar la visita con otras actividades vinculadas al paisaje pirenaico, como paseos por los pinares y abetales cercanos o una comida en los restaurantes de la localidad.
La identificación de especies, uno de los ejes de la convocatoria
La clasificación de setas volverá a ocupar un lugar central en el programa. Los visitantes que hayan recolectado ejemplares en el monte podrán llevarlos a la Sala de Estudios, donde especialistas de la Sociedad Catalana de Micología les ayudarán a identificar las distintas especies. La actividad tiene una dimensión práctica especialmente relevante en una comarca donde la recolección forma parte de las costumbres de otoño, pero exige conocimientos para evitar confusiones entre variedades comestibles y tóxicas.
La presencia de expertos también permitirá abordar cuestiones relacionadas con la floración, la influencia de las lluvias y los criterios para recoger setas de manera responsable. La cantidad y variedad de especies pueden cambiar notablemente según las condiciones meteorológicas, por lo que la feria ofrece un espacio para entender mejor la relación entre el clima, el bosque y la producción micológica de cada temporada.

Este componente divulgativo diferencia la cita de un mercado gastronómico convencional. La identificación directa de los ejemplares, acompañada de explicaciones sobre sus características, busca reducir los riesgos asociados a la recolección sin conocimiento suficiente. Al mismo tiempo, acerca la micología a familias, senderistas y visitantes que no necesariamente tienen experiencia previa en esta actividad.
Embutidos, conservas y cocina de temporada
El mercado artesanal y gastronómico reunirá puestos con embutidos de la comarca, conservas caseras y elaboraciones vinculadas a los productos de temporada. Las setas serán uno de los principales ingredientes, pero la oferta se integrará en una tradición culinaria más amplia, relacionada con la cocina de caza y los platos de montaña que caracterizan a numerosos establecimientos del municipio y del entorno del Valle de Camprodon.
La feria funciona así como un escaparate para productores y comercios locales. La venta de alimentos y la restauración complementan la programación cultural y pueden contribuir a prolongar la estancia de los visitantes más allá del recorrido por los puestos. En un núcleo de montaña con una fuerte dependencia de los atractivos naturales y gastronómicos, la convocatoria concentra en un mismo fin de semana dos de los principales reclamos turísticos de la zona: el paisaje otoñal y la cocina basada en productos próximos.
Una programación pensada también para las familias
La agenda incluirá talleres de pequeñas cestas de mimbre, espacios creativos e hinchables para los niños. Los pasacalles y la música popular de agrupaciones locales completarán una programación concebida para distribuir la actividad entre distintas edades y perfiles de público. La combinación de puestos comerciales, actividades infantiles y propuestas musicales pretende evitar que la feria quede limitada a los aficionados a la micología.
La dimensión familiar también responde a la evolución de una celebración que, con el paso de los años, ha dejado de ser únicamente una feria de pueblo vinculada a la venta de setas. La organización la presenta como un encuentro intergeneracional en el que conviven la transmisión de conocimientos, las compras, el ocio al aire libre y la recuperación de prácticas tradicionales asociadas al bosque y a la alimentación.
Recomendaciones para organizar la visita
Los organizadores aconsejan acudir a primera hora, especialmente a quienes quieran entregar ejemplares para su clasificación o desplazarse en vehículo. Llegar temprano puede facilitar el aparcamiento y evitar los momentos de mayor afluencia en las zonas de exposición y mercado. La jornada puede completarse con una caminata sencilla por las pistas forestales próximas, siempre teniendo en cuenta la meteorología y las condiciones del terreno.
Para quienes opten por recolectar setas antes de acudir a la feria, la identificación profesional debe entenderse como una medida de seguridad y no como una sustitución de los conocimientos básicos sobre recolección. No se deben consumir ejemplares cuya identificación no esté plenamente confirmada, una precaución esencial en cualquier actividad micológica.
Acceso desde Barcelona y conexión con el Pirineo
El trayecto por carretera desde Barcelona pasa por la C-17 en dirección a Ripoll, continúa por la C-38 hacia Camprodon y enlaza después con la GIV-5264, que conduce hasta el casco urbano de Setcases. El recorrido estimado es de aproximadamente una hora y 45 minutos, aunque puede variar en función del tráfico y de las condiciones de la carretera.
Con entrada libre y un horario amplio, la Feria de la Seta plantea una escapada de fin de semana que combina aprendizaje, consumo de productos locales y contacto con el entorno natural. Su interés dependerá también de factores propios de la temporada, como las lluvias y la aparición de especies, pero la clasificación micológica, las charlas y el mercado permiten mantener una oferta atractiva incluso cuando la cosecha sea irregular.
