El mercado español de turismos cerró los ocho primeros meses de 2026 con 818.201 matriculaciones, una evolución positiva respecto al mismo periodo del año anterior que confirma la recuperación de la demanda. Toyota se mantiene como la marca más vendida del país, con 71.512 unidades, seguida a distancia por Volkswagen, con 52.496, y Seat, con 47.829. La clasificación refleja la fortaleza de las marcas con una oferta amplia en segmentos urbanos, compactos y SUV, las categorías que continúan concentrando una parte decisiva de las ventas.
La evolución del mercado también está marcada por el avance de los vehículos electrificados. Las matriculaciones de eléctricos puros e híbridos enchufables aumentaron un 34,1% en comparación con 2025, según los datos recogidos hasta agosto. Al mismo tiempo, las emisiones medias de los turismos vendidos descendieron hasta 101,5 gramos de CO2 por kilómetro, un 4,2% menos interanual. La mejora apunta a un cambio gradual en el mix de propulsiones, aunque los modelos híbridos no enchufables y los vehículos de combustión siguen teniendo un peso relevante.
Toyota amplía la ventaja con su apuesta híbrida
La primera posición de Toyota se apoya en una gama especialmente adaptada a la demanda española. Los Toyota C-HR, Corolla, Yaris, Yaris Cross y RAV4 figuran entre sus principales impulsores comerciales. La estrategia de la firma japonesa, basada de forma predominante en sistemas híbridos convencionales, le permite ofrecer consumos y emisiones contenidos sin exigir al comprador una infraestructura de recarga doméstica o pública, un factor que sigue influyendo en la decisión de compra de numerosos conductores.
Volkswagen ocupa el segundo puesto gracias, sobre todo, a los SUV Tiguan y T-Roc, mientras que modelos históricos como Golf y Polo mantienen su contribución. La marca alemana registra 52.496 unidades, pero su resultado también evidencia una tendencia general: los todocaminos compactos y medianos han ganado protagonismo frente a las carrocerías tradicionales. La menor incidencia comercial de sus eléctricos en España muestra que el crecimiento de la electrificación no se reparte por igual entre todos los fabricantes ni entre todos los perfiles de cliente.
Seat, tercera con 47.829 matriculaciones, conserva una posición destacada pese a contar con una gama más limitada que la de algunos de sus competidores. Ibiza y Arona continúan siendo sus dos grandes pilares, a los que se suma el León. La futura ampliación de la oferta híbrida del compacto puede resultar relevante para una marca cuya presencia se concentra precisamente en algunos de los segmentos con mayor volumen del mercado nacional.

Renault y Kia afianzan sus gamas de gran volumen
Renault se sitúa en cuarta posición con 47.264 unidades, a escasa distancia de Seat. El Clio continúa siendo su vehículo más determinante, acompañado por los SUV Captur y Austral y por el Symbioz. El Renault 5 añade presencia en el mercado eléctrico, aunque el grueso de sus matriculaciones sigue procediendo de modelos de combustión e híbridos. La marca francesa conserva así una combinación de producto capaz de responder tanto a la demanda de vehículos asequibles como a la creciente preferencia por formatos familiares y elevados.
Kia suma 43.887 unidades y mantiene una presencia sólida gracias al Stonic, Sportage y Niro. El resultado de la firma coreana ilustra la importancia de cubrir varios escalones de precio y tamaño: un SUV urbano, un modelo compacto de gran volumen y una propuesta electrificada o híbrida permiten abarcar públicos distintos. El EV3 también contribuye a sus cifras y sitúa a Kia entre las marcas que intentan convertir la electrificación en un argumento de ventas más allá de los segmentos premium.
Dacia alcanza 40.510 matriculaciones, impulsada principalmente por el Sandero, uno de los vehículos de referencia en la franja de precio más accesible. Duster y Bigster completan una oferta que combina coste de adquisición contenido con la popularidad de las carrocerías SUV. La recuperación de la marca tras un comienzo de año menos favorable confirma que el precio sigue siendo un factor determinante en un contexto en el que la renovación del parque móvil depende, en buena medida, de la capacidad de los fabricantes para ofrecer alternativas asequibles.
Peugeot, Hyundai y las premium completan el grupo
Peugeot ocupa la séptima plaza con 40.222 unidades. El 208 y el 2008 concentran buena parte de su fuerza comercial y mantienen el peso de la marca dentro de Stellantis en España. La cercanía entre Peugeot y Dacia, así como entre Renault y Seat, anticipa una competencia abierta en los últimos meses del año, donde la disponibilidad de producto, las campañas comerciales y las entregas a clientes pueden modificar posiciones.
Hyundai, con 36.794 unidades, se mantiene entre las diez primeras marcas gracias al Tucson, que continúa como su modelo más vendido en España. Kona, i20, i30 y Bayon aportan volumen adicional a una gama diversificada. Por detrás, Mercedes registra 35.711 matriculaciones y se confirma como la firma premium líder, apoyada en GLC, GLA y Clase A, además de Clase C, CLA y GLE. BMW cierra el listado con 33.097 unidades, con X1 y X2 como principales motores, acompañados por el X3 y el resto de su catálogo.
La presencia de Mercedes y BMW entre las diez marcas más vendidas subraya la creciente relevancia del segmento premium, aunque su volumen permanece lejos del de los fabricantes generalistas. Por ahora, ninguna marca china entra en este grupo de cabeza pese a la expansión de su oferta y a una política de precios competitiva. El ranking de 2026 revela un mercado en transición: la electrificación gana terreno y reduce emisiones, pero la decisión final de compra continúa favoreciendo a marcas consolidadas, híbridos prácticos, utilitarios y SUV de precio competitivo.
