SANTANDER, 8 de septiembre de 2026. La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha defendido que la apertura de Faro Santander permitirá proyectar la comunidad autónoma “al mundo” y consolidará la cultura como un elemento estratégico para el desarrollo regional. Durante el acto de inauguración con la sociedad cántabra, celebrado este martes, Buruaga ha presentado el nuevo centro impulsado por Banco Santander como una infraestructura con capacidad para generar actividad económica, empleo, conocimiento y reconocimiento internacional.
La jefa del Ejecutivo autonómico ha vinculado la puesta en marcha de Faro Santander a una transformación más amplia del modelo turístico y productivo de Cantabria. A su juicio, el centro puede contribuir a que la comunidad crezca “mejor” mediante una oferta cultural capaz de atraer visitantes, reforzar la identidad territorial y ampliar las oportunidades de participación para la ciudadanía. La presidenta ha destacado que el proyecto no debe entenderse únicamente como una nueva dotación expositiva, sino como un espacio abierto a la sociedad y conectado con el panorama cultural español.
Un edificio emblemático convertido en centro cultural
En su intervención, Buruaga ha calificado de “extraordinario” el proyecto ejecutado por Banco Santander, especialmente por la transformación arquitectónica de un edificio emblemático de la capital cántabra. La presidenta también ha puesto en valor las colecciones artísticas que albergará el centro, aunque ha situado el principal atractivo en su capacidad para generar experiencias y relaciones culturales que trasciendan la mera contemplación de las obras.
“Lo más extraordinario es lo que va a ocurrir, lo que se va a vivir aquí”, ha afirmado, al subrayar que no existe en España un centro de arte “que se parezca a Faro”. La singularidad a la que alude la presidenta se apoya, según sus palabras, en la combinación entre la recuperación arquitectónica del inmueble, la dimensión artística de sus fondos y la voluntad de abrir el espacio a públicos diversos. Esa mezcla pretende diferenciar a Faro dentro de la oferta cultural nacional y convertirlo en un nuevo punto de referencia para Santander.

La apuesta por enlazar cultura, turismo y actividad económica
Buruaga ha atribuido a la apertura un “incalculable impacto social” por los posibles retornos que puede producir en distintos ámbitos. Entre ellos ha citado la actividad económica, el empleo, la generación de conocimiento, el prestigio internacional y la creación de nuevas oportunidades para Cantabria. Aunque durante el acto no se han detallado previsiones económicas concretas ni un calendario de evaluación de esos efectos, el planteamiento del Gobierno regional sitúa a Faro como una inversión cultural con implicaciones que van más allá del sector artístico.
La presidenta ha defendido que el centro formará parte de un ecosistema cultural “potente y genuino” que se ampliará con la próxima apertura del Reina Sofía-Archivo Lafuente y del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, conocido como MUPAC. La coincidencia de estos proyectos, junto con los recursos culturales ya consolidados en la región, permite al Ejecutivo autonómico articular un nuevo eje de desarrollo basado en el binomio turismo-cultura.
Según la estimación expresada por Buruaga, el conjunto de estos centros podría atraer alrededor de 500.000 visitantes al año. La cifra se presenta como una referencia agregada para el futuro ecosistema cultural, no como una previsión exclusiva de Faro Santander. Su eventual cumplimiento dependerá de factores como la programación, la coordinación entre instituciones, la capacidad de promoción y la respuesta de los públicos locales, nacionales e internacionales.
Un modelo turístico con mayor valor añadido
La estrategia planteada por el Gobierno cántabro persigue que la cultura contribuya a reducir la dependencia de una demanda turística concentrada en determinados periodos del año. Buruaga ha señalado que los nuevos equipamientos pueden favorecer un turismo “de mayor valor añadido, más desestacionalizado y sostenible”. La lógica de esta apuesta consiste en complementar los atractivos naturales y patrimoniales de Cantabria con una oferta cultural estable, capaz de distribuir mejor los flujos de visitantes y ampliar su permanencia en la comunidad.
El impacto, no obstante, no se medirá únicamente por el número de entradas o de turistas. La consolidación de este modelo exigirá que los centros mantengan una programación accesible, impulsen la colaboración con artistas, universidades y entidades sociales, y generen beneficios visibles para el tejido local. En este sentido, la apertura de Faro ofrece una oportunidad, pero también plantea el reto de integrar una iniciativa promovida por una gran entidad financiera en la vida cultural cotidiana de Santander y del conjunto de Cantabria.
El vínculo histórico entre Banco Santander y la comunidad
La presidenta autonómica ha agradecido a la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, su compromiso para hacer realidad el proyecto y ha destacado el “legado extraordinario” que Faro deja a las nuevas generaciones. Buruaga ha interpretado la nueva infraestructura como un refuerzo del vínculo histórico entre la entidad financiera y Cantabria, al recordar que Banco Santander lleva 170 años contribuyendo a la historia de la comunidad.
Desde esa perspectiva, Faro representa, en palabras de la presidenta, “un nuevo y brillante capítulo” de una relación que ahora se proyecta sobre la cultura, el conocimiento y el futuro. El carácter corporativo del proyecto sitúa a Banco Santander como actor principal de la iniciativa, mientras que la apertura a la sociedad será un elemento decisivo para determinar su alcance público y su aceptación entre los ciudadanos.
Colaboración institucional para ampliar el alcance
El acto también ha contado con la participación de Ana Botín; de la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y de Manuel Iturbe, director de Cantabria y Asturias y director de Territoriales de Banco Santander. La presencia de representantes de las administraciones y de la entidad promotora ha reflejado la dimensión institucional del proyecto y la intención de incorporarlo a la estrategia cultural y turística de la ciudad y de la comunidad autónoma.
En la parte final de su intervención, Buruaga ha reivindicado la cooperación entre instituciones, empresas, organizaciones sociales y culturales, creadores, universidades y centros de investigación como fórmula para avanzar. “Cantabria la hacemos entre todos”, ha afirmado. El desarrollo de Faro Santander y su integración con los futuros equipamientos dependerán precisamente de esa capacidad de coordinación: de convertir una apertura destacada en una red cultural estable, con impacto sostenido sobre la ciudadanía, el conocimiento y la economía regional.
