La lista de 30 nominados al Balón de Oro coloca al fútbol español en una posición de fuerza tras la conquista del Mundial de 2026. Seis jugadores de la selección campeona figuran entre los aspirantes al premio masculino, con Rodri Hernández y Lamine Yamal como los nombres españoles con mayor proyección en una votación cuya ceremonia se celebrará el 26 de octubre en Londres. El reconocimiento deberá resolver una carrera marcada por el peso del título mundial, pero también por la competencia de figuras como Kylian Mbappé, Lionel Messi, Erling Haaland, Jude Bellingham y Vinicius Júnior.

España llega a esta fase del calendario internacional respaldada por un logro que ha alterado el reparto de referencias de la temporada. La selección obtuvo su segunda Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá, dieciséis años después de su primer título en Sudáfrica, al imponerse a Argentina en la final disputada en Nueva Jersey. Ferran Torres decidió aquel encuentro en la prórroga, un desenlace que no solo consolidó una segunda estrella para el equipo nacional, sino que reforzó las candidaturas individuales de varios de sus futbolistas.
Rodri, la candidatura del control y la jerarquía
Rodri parte con un argumento difícil de separar del éxito colectivo. El centrocampista, ganador del Balón de Oro en 2024, fue elegido mejor jugador del Mundial y volvió a ejercer como eje de una selección cuya autoridad se construyó, en buena medida, desde el dominio de los ritmos de juego. Su caso representa una valoración que excede las cifras goleadoras: la capacidad para ordenar al equipo, reducir pérdidas, sostener fases defensivas y condicionar el desarrollo de los partidos se ha convertido en la base de su reconocimiento.
La posibilidad de que Rodri repita galardón situaría de nuevo a un mediocampista en el primer plano de un premio históricamente dominado por atacantes. El Mundial le aporta una ventaja competitiva evidente frente a candidatos que firmaron campañas individuales destacadas, pero no alcanzaron un gran título internacional. Aun así, la votación también medirá el alcance de sus actuaciones con el club y la comparación con futbolistas de perfil más decisivo en el último tercio del campo.
Lamine Yamal confirma su salto a la élite mundial
Lamine Yamal, con 19 años, encarna la otra gran vertiente de la candidatura española. El delantero del Barcelona ha dejado atrás la consideración de promesa para consolidarse como uno de los jugadores de mayor influencia en el fútbol internacional. Su desequilibrio, su capacidad para intervenir en acciones determinantes y su personalidad en escenarios de máxima exigencia le han dado una centralidad que trasciende su edad. El propio futbolista ha evitado alimentar una campaña pública en torno al premio y ha defendido que sus actuaciones sean el principal aval.
Su presencia entre los favoritos también refleja un cambio generacional. Mientras Rodri representa la madurez competitiva de un equipo campeón, Yamal proyecta una figura ofensiva capaz de condicionar partidos desde la creatividad y la amenaza individual. La coexistencia de ambos perfiles permite a España presentar una candidatura plural: no depende de un único héroe del Mundial, sino de una estructura que combinó dirección en el centro del campo, solidez defensiva y recursos ofensivos.
Un sexteto que traduce el éxito colectivo
Junto a Rodri y Lamine Yamal aparecen Pau Cubarsí, Marc Cucurella, Fabián Ruiz y Ferran Torres. Cubarsí añade el respaldo de haber sido elegido mejor jugador joven del Mundial y confirma su ascenso entre los defensas de referencia de su generación. Cucurella llega tras una temporada de alta exigencia y un torneo en el que mantuvo un papel relevante, mientras que Fabián Ruiz aporta el peso de un centrocampista decisivo en la circulación y la llegada. Ferran, autor del gol de la final, completa una representación española que convierte al campeón mundial en uno de los bloques más numerosos de la lista.
La amplitud de esa presencia tiene una lectura relevante para el jurado: reconoce una campaña construida desde el colectivo, pero puede repartir los apoyos entre varios jugadores. En premios de voto individual, una selección dominante no siempre produce automáticamente un ganador, especialmente cuando sus méritos se distribuyen entre distintas posiciones. Rodri y Lamine parten, por tanto, con ventaja dentro del grupo español, aunque deberán evitar que la diversidad de candidatos reduzca la concentración de votos.
Mbappé, Messi y la nómina de competidores
Mbappé presenta una candidatura fundamentada en su producción goleadora con el Real Madrid y en su rendimiento mundialista, pese a no haber conquistado títulos. El francés ha reivindicado públicamente sus méritos y terminó el torneo como máximo goleador histórico de los Mundiales, una marca que refuerza su peso estadístico. Messi, a sus 39 años y con ocho Balones de Oro en su historial, vuelve a figurar entre los nominados. Su inclusión prolonga una presencia excepcional y plantea inevitablemente la comparación entre el campeón mundial de 2022 y la nueva generación que tomó el relevo en 2026.
La nómina también incluye a Haaland, Bellingham, Vinicius, Harry Kane, Ousmane Dembélé —ganador de la última edición—, Vitinha, Lautaro Martínez, Achraf Hakimi y Khvicha Kvaratskhelia. La diversidad de perfiles anticipa una votación sin un único criterio dominante: el Mundial favorece a los españoles, pero el rendimiento de club, los registros ofensivos y la continuidad competitiva de las grandes estrellas mantendrán abierta la disputa hasta la gala de Londres.
Seis españolas buscan relevar a Aitana Bonmatí
El fútbol femenino español también contará con seis candidatas, aunque Aitana Bonmatí no podrá defender el premio que ganó en las tres últimas ediciones. Alexia Putellas, Patri Guijarro, Mariona Caldentey, Mapi León, Claudia Pina y Cata Coll competirán por sucederla. Alexia, ahora en el London City Lionesses y ganadora en dos ocasiones, afronta su quinta nominación tras volver a ser determinante con su club y con la selección. Mariona, segunda en la última edición, y Patri, en su cuarta presencia, sostienen igualmente opciones relevantes.
La candidatura de Cata Coll añade un elemento histórico: la guardameta del Barcelona debuta en la lista y podría convertirse en la primera portera distinguida con el premio. La presencia conjunta de seis españolas confirma la continuidad de una generación que ha situado al país entre las referencias mundiales del fútbol femenino. Sin Bonmatí en la carrera, la votación abre un escenario de relevo, aunque conserva el protagonismo español como uno de sus rasgos principales.
