La lista de 30 finalistas del Balón de Oro confirma el peso del PSG en la temporada y abre una carrera marcada por el reciente Mundial ganado por España. El club parisino aporta diez nombres, una presencia sin precedentes en la relación definitiva y una señal de la profundidad competitiva de su plantilla, más allá de la candidatura del vigente ganador, Ousmane Dembélé.

El triunfo de la selección española altera la jerarquía de favoritos. Lamine Yamal y Rodri parten reforzados por su impacto en el Mundial, aunque el centrocampista figura por los méritos logrados con el Manchester City y España antes de su actual etapa en el Barça. Pau Cubarsí completa la representación azulgrana y emerge como principal aspirante al premio al mejor jugador joven.
Ausencias que redefinen el debate
La exclusión de Pedri y Raphinha es una de las decisiones más llamativas de la nominación. Ambos pierden presencia en una edición donde el Barça sí conserva tres candidatos, pero la selección parece privilegiar el peso de los títulos colectivos y la continuidad competitiva durante toda la campaña. También sorprende la presencia de Sadio Mané y Julián Quiñones, jugadores de la liga saudí, que mantienen visibilidad pese a competir fuera de las grandes ligas europeas.
Tras el PSG, Real Madrid y Bayern de Múnich reúnen cuatro finalistas cada uno, mientras Arsenal coloca a tres tras conquistar la Premier y alcanzar el subcampeonato europeo. La gala se celebrará el 26 de octubre en el Teatro Châtelet de París. La votación enfrentará el impulso internacional de los campeones mundiales con la influencia de un PSG que ha convertido su dominio colectivo en una candidatura masiva.
