El FC Barcelona contará con tres representantes en la carrera por los premios del Balón de Oro de 2026, una nominación que devuelve al club a un primer plano individual después de varias temporadas sin un candidato situado entre los principales aspirantes al trofeo absoluto. Lamine Yamal, Pau Cubarsí y Rodri figuran entre los azulgranas distinguidos, mientras que las ausencias de Pedri, Dani Olmo y Raphinha concentran buena parte de la atención en una convocatoria que deja lecturas contrapuestas sobre el rendimiento del equipo y la valoración internacional de sus futbolistas.
La principal referencia del Barça será Lamine Yamal. El atacante de Mataró llega a su tercera nominación con 19 años y lo hace respaldado por una campaña relevante bajo la dirección de Hansi Flick, además de su condición de campeón del mundo. El delantero ya terminó segundo en la edición anterior, cuando el premio fue para el exbarcelonista Ousmane Dembélé, y aparece ahora como uno de los nombres con opciones reales de romper una racha de siete años sin que el Balón de Oro regrese a Barcelona.

El último jugador del club que conquistó el galardón fue Leo Messi en 2019. Aquel reconocimiento, el sexto de los ocho que acumula el argentino hasta la fecha, cerró una etapa de dominio individual barcelonista que incluyó también premios para Ronaldinho, Rivaldo y Hristo Stoichkov. La candidatura de Yamal no supone únicamente una posibilidad de ampliar ese palmarés: representa también la consolidación de un futbolista que ha asumido responsabilidades competitivas a una edad inusual en la élite.
El rendimiento colectivo pesa en la candidatura de Yamal
La posición de Lamine Yamal entre los favoritos se explica por la combinación de continuidad, influencia ofensiva y resultados. Su evolución con Flick ha reforzado la percepción de que ya no es solo un talento emergente, sino una pieza capaz de condicionar partidos de máxima exigencia. A ello se suma el impacto de haber participado en un Mundial ganado por España, un elemento que tradicionalmente adquiere un peso considerable en las votaciones cuando coincide con una actuación destacada a nivel de clubes.
El premio será decidido por un jurado de 100 periodistas, uno por cada una de las naciones mejor situadas en la clasificación FIFA. Ese sistema obliga a que la valoración trascienda el seguimiento cotidiano de una liga o un club concreto y sitúa en ventaja a los jugadores con presencia sostenida en grandes competiciones. El resultado se conocerá el lunes 26 de octubre, a las 21.00 horas, en una gala que este año se celebrará en Londres.
La elección de Inglaterra como sede constituye una excepción en la 70.ª edición de unos premios vinculados históricamente a Francia y a la revista France Football. La organización ha planteado el traslado como un homenaje a Sir Stanley Matthews, primer ganador del Balón de Oro en 1956. La ceremonia reunirá, además del premio masculino principal, las restantes distinciones individuales de la temporada.
Cubarsí aspira a confirmar su salto entre los jóvenes
Pau Cubarsí completa la representación barcelonista con una candidatura especialmente asociada al premio Young Talent. El central parte, según las expectativas previas, entre los aspirantes más sólidos después de haber obtenido ese mismo reconocimiento durante el Mundial. Su presencia refleja la valoración de una progresión rápida en una posición donde la experiencia suele tener un peso determinante y donde la regularidad adquiere una relevancia mayor que los datos estadísticos más visibles.
Rodri es el tercer nombre azulgrana incluido en la relación. El centrocampista buscará un segundo reconocimiento individual tras haber sido distinguido como Balón de Oro del Mundial. Su candidatura amplía el perfil de representantes del Barça: junto al desequilibrio y la proyección ofensiva de Yamal, y a la madurez defensiva de Cubarsí, Rodri aporta el argumento del control de juego y de su incidencia en la estructura colectiva. La terna también evidencia que la competición por los premios no se limita a delanteros o goleadores.
Pedri y Raphinha, fuera de una nómina exigente
Las exclusiones de Pedri, Dani Olmo y Raphinha ofrecen el contrapunto de la lista. Pedri había terminado undécimo en la pasada edición, a una posición de acceder al grupo de los diez primeros, por lo que su ausencia supone un retroceso respecto a aquella consideración. En su caso, la competencia en el centro del campo y la exigencia de destacar en citas internacionales ayudan a explicar la dificultad de mantenerse entre los candidatos, incluso para jugadores con un peso indiscutible en su equipo.
El caso de Raphinha resulta todavía más llamativo por la comparación con el curso anterior. El brasileño fue quinto en la última clasificación y ahora no figura entre los 30 nominados. Ese cambio ilustra la volatilidad del premio, muy condicionado por el rendimiento de cada temporada y por la acumulación de títulos y actuaciones decisivas en los meses de mayor exposición. La ausencia de Dani Olmo, por su parte, reduce la representación de un bloque ofensivo barcelonista que sí mantiene a Yamal como su principal referencia en la lista.
La nómina incluye asimismo a varios futbolistas con pasado azulgrana. Ousmane Dembélé, actualmente en el PSG y ganador de la anterior edición, vuelve a estar entre los candidatos. También aparecen Marc Cucurella, Ferran Torres —por sus méritos con el Barça y la selección española— y Leo Messi, que optará a un noveno Balón de Oro después de su participación en el Mundial con Argentina. La presencia de esos nombres acentúa la dimensión histórica de una edición en la que Barcelona vuelve a tener aspirantes destacados, aunque la votación determinará si esa visibilidad se traduce finalmente en un nuevo trofeo para el club.
