La muerte del diputado federal de Morena Zenyazen Escobar García continúa sin una explicación oficial más de 48 horas después de que fuera localizado sin vida dentro de un Mercedes-Benz estacionado sobre la carretera Xalapa-Veracruz. El hallazgo ocurrió el viernes 4 de septiembre y la Fiscalía General de la República (FGR) asumió la investigación por tratarse de un legislador federal, pero hasta ahora no ha informado la causa concreta del fallecimiento ni ha difundido los resultados de la necropsia.
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, confirmó que el examen forense se practicó durante la madrugada posterior al hallazgo. Sin embargo, la familia del legislador seguía sin recibir una notificación oficial sobre sus conclusiones, según declaraciones de su viuda, la magistrada Liliana López Coronado. La demora no demuestra por sí misma una irregularidad, pero mantiene abierta una incertidumbre central: si el disparo fue autoinfligido, si intervino otra persona o si existen elementos que obligan a considerar una hipótesis distinta.

Lo que se conoce de la escena y lo que todavía no
El secretario de Gobierno de Veracruz, Ricardo Ahued Bardahuil, descartó públicamente que el vehículo hubiera sido atacado desde el exterior. Afirmó que no se observaban daños compatibles con una agresión contra el automóvil y describió el hecho como un fallecimiento provocado por un arma de fuego ocurrido en el interior. No obstante, evitó confirmar la hipótesis de suicidio y subrayó que la investigación aún estaba en curso.
La fiscal general de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez, se limitó a confirmar el deceso y señaló que peritos, fiscales y agentes de la Policía Ministerial trabajaron en el lugar. La FGR comunicó que atraería el expediente debido a la condición de Escobar como diputado federal. La presidenta Claudia Sheinbaum pidió que los avances se hagan públicos conforme existan resultados verificables, una solicitud que coloca a la dependencia bajo presión para explicar tanto la causa de muerte como la mecánica de los hechos.
Entre los datos que han alimentado el debate se encuentra el hecho de que Escobar viajaba sin escoltas, pese a que habitualmente se trasladaba acompañado. También se ha señalado que el arma fue localizada entre sus piernas y que el disparo habría impactado la sien izquierda. El periodista Jorge García Orozco cuestionó si esos elementos son compatibles con un disparo autoinfligido, al considerar que el diputado era diestro y que la posición del arma requeriría una reconstrucción pericial detallada. Esas observaciones son hipótesis periodísticas, no conclusiones forenses, y solo podrían confirmarse o descartarse mediante pruebas de balística, huellas, residuos de disparo, videograbaciones y análisis de la escena.
La familia espera una respuesta antes de cerrar el duelo
López Coronado ha pedido que su esposo sea recordado por su trayectoria en el magisterio y por las causas sociales que defendió. El cuerpo fue sepultado el domingo 6 de septiembre en el cementerio municipal de Río Blanco, su municipio natal, en medio de consignas del magisterio estatal y bajo la lluvia. Al funeral asistieron Nahle y el exgobernador Cuitláhuac García, quienes coincidieron públicamente por primera vez desde diciembre de 2024.
La ausencia de un resultado oficial convirtió el funeral en un momento de despedida, pero no de esclarecimiento. Para la familia, la necropsia representa la primera pieza objetiva para conocer cómo murió el legislador; para las autoridades, deberá integrarse con la inspección del vehículo, la trayectoria del proyectil, los testimonios y cualquier registro de sus últimos movimientos. Una comunicación prematura podría dañar la investigación, pero el silencio prolongado también favorece la circulación de versiones no verificadas.
Un legislador con peso político y una trayectoria controvertida
Escobar García tenía 42 años y representaba al distrito 16 de Córdoba en la LXVI Legislatura. Fue secretario de Educación de Veracruz entre 2018 y 2021, durante el gobierno de Cuitláhuac García, y antes había trabajado como docente de telesecundarias y participado en movimientos vinculados con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. También fue diputado local y coordinador de la bancada de Morena en el Congreso estatal.
En 2023 buscó la candidatura de Morena a la gubernatura de Veracruz, aunque quedó por detrás de Manuel Huerta y de Rocío Nahle, quien finalmente fue postulada. Ya en la Cámara de Diputados registró 11 inasistencias y 202 votos a favor en dictámenes, minutas y acuerdos. Presentó cuatro iniciativas, entre ellas una reforma sobre lenguaje incluyente y propuestas para inscribir a los Tratados de Córdoba y a los Mártires de Río Blanco en el Muro de Honor de San Lázaro. Dirigentes como Ricardo Monreal y Citlalli Hernández destacaron su paso por la docencia y el movimiento magisterial.
Al mismo tiempo, su carrera estuvo rodeada de señalamientos que deben distinguirse con claridad de hechos judicialmente acreditados. García Orozco afirmó que el ORFIS habría señalado un presunto desvío superior a mil 300 millones de pesos destinados a infraestructura escolar, así como otras versiones sobre su pasado laboral y una desaparición no confirmada oficialmente. El periodista también cuestionó la credibilidad de la Fiscalía de Veracruz al recordar el caso de la maestra Irma Hernández, cuya muerte fue atribuida inicialmente a un infarto antes de que se confirmara un secuestro y asesinato.
La investigación medirá la capacidad institucional para despejar dudas
La muerte de Escobar ocurre además en un contexto sensible: es el segundo diputado asesinado violentamente durante la actual legislatura. El 9 de diciembre de 2024, el veracruzano Benito Aguas Atlahua, del Partido Verde, fue baleado en la Sierra de Zongolica y murió horas después. La comparación no permite establecer una relación entre ambos casos, pero sí aumenta la relevancia política de una investigación transparente.
El punto decisivo será que la FGR ofrezca una explicación sustentada en evidencia y no únicamente una conclusión administrativa. Mientras no se conozca la necropsia ni la reconstrucción de la escena, afirmar suicidio, homicidio o accidente sería anticipar un resultado que las autoridades todavía no han presentado. La manera en que se comunique ese dictamen determinará no solo la verdad jurídica sobre la muerte de Zenyazen Escobar, sino también la confianza pública en las instituciones encargadas de investigarla.
