Calahorra abre un diálogo sobre educación, cultura y migración desde experiencias locales

La programación de las jornadas “Pensar la migración” sitúa este miércoles 9 de septiembre el debate en dos espacios decisivos para la integración cotidiana: la educación y la cultura. La mesa redonda “Cambiar de país: educación y cultura en la diáspora” reunirá en Calahorra a Paola Peregrino, Fares Khader, Wakas Akram y Natalia Abou-Garat Soto, cuatro personas procedentes de distintos países que desarrollan actualmente su actividad profesional en La Rioja.

El encuentro comenzará a las 19.30 horas y tendrá entrada libre hasta completar aforo. Fundación Caja Rioja moderará una conversación planteada no solo como un intercambio de testimonios personales, sino como una oportunidad para observar cómo los procesos migratorios atraviesan la escuela, las expresiones culturales, la inserción profesional y las relaciones de convivencia en el entorno más próximo.

Calahorra abre un diálogo sobre educación, cultura y migración desde experiencias locales

La experiencia directa como punto de partida

La elección de participantes vinculados a los ámbitos educativo y cultural aporta una dimensión especialmente relevante al acto. Ambos sectores suelen actuar como puertas de acceso a la vida social: la educación facilita el aprendizaje del idioma, la creación de redes y la igualdad de oportunidades; la cultura, por su parte, permite conservar referencias de origen y compartirlas en el lugar de acogida. Cuando esas dos dimensiones funcionan de forma inclusiva, la migración deja de percibirse exclusivamente como una cuestión administrativa o económica y adquiere una lectura social más completa.

Las trayectorias de quienes han cambiado de país pueden ayudar a identificar obstáculos que no siempre aparecen en los discursos generales: el reconocimiento de cualificaciones, las diferencias de códigos culturales, la adaptación del alumnado y de las familias, la representación de las comunidades migrantes o el acceso a espacios de creación y participación. La mesa propone abordar esas cuestiones desde voces que conocen simultáneamente la condición de llegada y el trabajo cotidiano en instituciones o proyectos de La Rioja.

Una cita dentro de un programa más amplio

La actividad forma parte de unas jornadas organizadas por Fundación Caja Rioja en colaboración con el Ayuntamiento de Calahorra, a través de la convocatoria social e intercultural. El ciclo combina charlas, proyecciones de cortometrajes y propuestas dirigidas a escolares, una estructura que busca llegar a públicos diferentes y evitar que la reflexión sobre migración quede limitada a especialistas o entidades sociales.

La programación continuará el viernes con una sesión cinematográfica coordinada por Octubre Corto, también a las 19.30 horas. Se proyectarán cinco cortometrajes: Mar nuestro, Uno, Xiao Xiam, Kuruf y Abimbowé. El uso del audiovisual introduce otro registro para aproximarse al fenómeno migratorio: frente al lenguaje institucional o al debate público inmediato, el cine puede condensar experiencias de desplazamiento, frontera, pertenencia y memoria en relatos capaces de generar identificación y discusión.

Del debate público a la convivencia concreta

Fundación Caja Rioja plantea la inmigración como una realidad global y compleja cuya evolución depende en buena medida del contexto y de la gestión. Esa precisión resulta central: los movimientos migratorios no producen por sí mismos integración o conflicto, sino que sus efectos están condicionados por factores como el acceso a vivienda, empleo, servicios públicos, formación y espacios de encuentro. La respuesta comunitaria y la calidad de las políticas locales influyen directamente en que las diferencias se conviertan en vínculos o, por el contrario, en barreras persistentes.

La organización defiende la necesidad de abrir espacios de conversación y promover soluciones vinculadas a la convivencia, la interculturalidad y el conocimiento mutuo entre culturas y sociedades. En ese marco, la mesa del miércoles puede leerse como una intervención de proximidad: no pretende resolver por sí sola problemas estructurales, pero sí desplaza el foco desde las abstracciones hacia personas que participan activamente en la vida educativa y cultural riojana.

La desinformación, último eje de las jornadas

El programa concluirá el 29 de septiembre con los talleres escolares “Inmigración y bulos”, impartidos por la asociación Rioja Acoge. La inclusión de esta actividad subraya un riesgo creciente en la conversación pública: la difusión de informaciones falsas o descontextualizadas sobre población migrante puede alimentar prejuicios y condicionar la percepción de quienes no han tenido contacto directo con esa realidad.

Trabajar este asunto con alumnado conecta la educación mediática con la convivencia. Contrastar mensajes, distinguir datos de opiniones y reconocer narrativas que simplifican colectivos diversos son capacidades útiles para el debate democrático. Así, las jornadas enlazan la voz de personas migrantes, la creación audiovisual y la prevención de la desinformación en una misma idea: comprender la migración exige escuchar experiencias, ampliar contextos y cuestionar los relatos que reducen una realidad plural a estereotipos.

Últimas noticias
Noticias relacionadas