Un hombre muere en un lagar de Monterrei tras quedar expuesto a una concentración de oxígeno incompatible con la vida

Los servicios de emergencia rescataron durante la noche del domingo el cadáver de un hombre que se encontraba en el interior de un lagar situado en la parroquia de Flariz, en el lugar de Sandín, dentro del municipio ourensano de Monterrei. El varón estaba elaborando vino cuando los vecinos dejaron de tener noticias de él. A la llegada de los equipos de intervención, los bomberos comprobaron que la concentración de oxígeno en el recinto era de apenas un 10 %, un nivel incompatible con la vida.

Una alerta tras una hora sin noticias

El aviso fue recibido por el servicio de emergencias 112 Galicia a las 21.50 horas, a través del 061. Según la información trasladada inicialmente, los vecinos llevaban aproximadamente una hora sin saber nada del hombre. La preocupación aumentó cuando localizaron al varón en el interior del lagar e intentaron sacar su cuerpo por sus propios medios.

La situación obligó a extremar las precauciones. Los espacios destinados a la elaboración y fermentación del vino pueden presentar riesgos específicos cuando permanecen cerrados o cuentan con una ventilación insuficiente. En ese proceso se libera dióxido de carbono, un gas que puede acumularse en las zonas bajas y desplazar el oxígeno del ambiente sin que resulte necesariamente perceptible para las personas que acceden al lugar.

Un hombre muere en un lagar de Monterrei tras quedar expuesto a una concentración de oxígeno incompatible con la vida

El 112 movilizó a la Guardia Civil y a los bomberos de Verín para intervenir en el recinto. Los efectivos realizaron mediciones antes de completar las labores de rescate, una actuación destinada a determinar si las condiciones interiores permitían entrar sin poner en peligro a los propios intervinientes. Los registros indicaron una concentración de oxígeno de alrededor del 10 %, muy por debajo de los niveles habituales del aire y considerada incompatible con la supervivencia.

El personal sanitario confirmó el fallecimiento

Una vez que el hombre fue trasladado al exterior, el personal sanitario confirmó que había fallecido. La información facilitada por el servicio de emergencias no precisa la identidad del fallecido, su edad ni las circunstancias personales que rodearon el episodio. Tampoco detalla si el acceso al lagar se produjo por una entrada directa desde la vivienda o desde otra instalación agrícola de la parroquia.

El relato conocido sitúa la secuencia en pocos minutos: primero, los vecinos alertaron de la falta de noticias; después, comunicaron que el hombre estaba dentro del lagar y que trataban de retirar el cuerpo; finalmente, los equipos especializados asumieron la intervención y verificaron las condiciones ambientales del local. La prioridad operativa fue asegurar el rescate y evitar que la atmósfera peligrosa provocase nuevas víctimas.

La presencia de una concentración tan baja de oxígeno permite explicar la cautela adoptada por los bomberos. La reducción del oxígeno en un espacio cerrado puede afectar rápidamente a la capacidad de respuesta de una persona y dificultar que pueda pedir auxilio o salir por sus propios medios. Además, la entrada de familiares o vecinos sin equipos adecuados puede convertir un intento de ayuda en una segunda emergencia, una de las principales dificultades asociadas a este tipo de recintos.

Un riesgo vinculado a la fermentación

Los lagares y bodegas tradicionales forman parte de la actividad vitivinícola de numerosas zonas de Galicia, incluida la comarca de Verín-Monterrei. Durante la fermentación, las uvas y el mosto generan gases que pueden concentrarse en depósitos, sótanos, cubas o estancias con escasa circulación de aire. Por ese motivo, la evaluación de la atmósfera, la ventilación y el acceso con medios de protección resultan elementos esenciales cuando existe la sospecha de que una persona ha quedado inconsciente en el interior.

En el caso ocurrido en Flariz, las mediciones efectuadas por los bomberos vincularon las condiciones del aire con el proceso de fermentación del vino, aunque la información disponible no establece por sí sola el mecanismo médico exacto del fallecimiento. La confirmación definitiva de las causas corresponde a las diligencias y a los procedimientos forenses que se practiquen. Hasta el momento, los servicios de emergencia han comunicado únicamente el rescate del cadáver y la peligrosidad de la atmósfera existente en el lagar.

La Guardia Civil participó en el dispositivo activado por el 112, mientras que los bomberos de Verín se encargaron de las tareas técnicas relacionadas con el acceso y las mediciones. La intervención se desarrolló en una zona de carácter rural del municipio de Monterrei, donde las instalaciones dedicadas a la producción doméstica o tradicional de vino pueden encontrarse anexas a viviendas, almacenes o construcciones agrícolas. Esa configuración hace especialmente importante comprobar las condiciones del aire antes de entrar cuando se produce una emergencia.

El suceso deja la investigación pendiente de determinar cómo se produjo la entrada del hombre en el recinto, cuánto tiempo permaneció en su interior y si existían condiciones de ventilación previas o algún sistema de seguridad. Ninguno de esos extremos ha sido precisado por el 112 en la información difundida sobre el operativo. Los datos confirmados se limitan al aviso recibido a las 21.50 horas, al rescate del cuerpo, al fallecimiento certificado por los sanitarios y a la concentración de oxígeno detectada por los bomberos.

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